No seas guarro
No os lo perdáis: es una campaña dirigida a avergonzar a quienes ensucian las calles de Gran Bretaña:
MÁS: podéis ver otro ejemplo de BDSM en la publicidad en “Mi gusano patético”, sugerido por uno de sus autores.
No os lo perdáis: es una campaña dirigida a avergonzar a quienes ensucian las calles de Gran Bretaña:
MÁS: podéis ver otro ejemplo de BDSM en la publicidad en “Mi gusano patético”, sugerido por uno de sus autores.
This entry was posted on Wednesday, August 8th, 2007 at 4:20 am and is filed under humor, vídeo. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Detesto a quienes odian la libertad. Por eso detesto regímenes como la teocracia iraní, y particularmente el fanatismo de ese aprendiz chiíta de Hitler, Ahmadinejad. Me gustaría poder hacer más para echarlo, pero soy pequeña y débil, y sólo dispongo de mis gritos. Aun así, es una buena causa para quedarme afónica.

sumisa.net is proudly powered by
WordPress
Entries (RSS)
and Comments (RSS).
August 9th, 2007 at 5:15 pm
Muy interesante. De hecho el mundo de la publicidad cada vez se atreve mas a introducirse en el mundo del bdsm. Supongo que buscan provocar, o hacer que se habla de ellos. Y es que cada vez es mas dificil conseguir que un espectador se trague los comerciales, asi que tienen que buscar formulas mas impactantes.
El lado positivo de todo esto que se da a conocer una forma de vida diferente, aunque a veces nos pinten como gente que da miedo
PD: Hay un anuncio en flash interactivo muy interesante, del cual hablé hace tiempo. Si alguién está interesado en comprar un coche, esta puede ser una buena opción:
http://miinsectoinsignificante.blogspot.com/2007/04/que-bonito-coche.html
August 9th, 2007 at 5:50 pm
Muchas gracias por el enlace, “Su gusano patético”. A mí también me parece que el BDSM, siquiera por estática, se va introduciendo en el erotismo mainstream -por llamarlo así. La publicidad es una plataforma interesante para hacerlo visible, y también, no menos importante, para desmitificarlo. Incluso pienso si no va llegando la hora de que lo desmitifiquemos también muchos de nosotros.