Prostitutas
La otra noche, yendo en coche con unos amigos, pasamos por una zona atestada de prostitutas. Entonces uno de mis amigos hizo un comentario de manual: “pobres chicas”, “¿tú te imaginas ganarte así la vida?”, “lo que tiene que ser que se te eche encima un viejo y te folle”, “bla, bla, bla, la dignidad”. Y entonces fue cuando intervine. “¿Dignidad?”
Yo estoy, como casi todas las personas, en contra de que alguien sea obligado a prostituirse. Entiendo también que un buen número de chicas se prostituyen bajo coacción, o para pagar la deuda de un viaje a Europa financiado por mafias. Y colgaría a los proxenetas por los escrotos. Pero incluso si se acabara con las mafias de la prostitución (algo que me parece deseable) seguiría habiendo mujeres que la practicarían libremente. Y a mí, cuando es elegido, me parece de lo más digno, puesto que ya somos mayores como para saber cada uno de nosotros dónde situamos nuestra dignidad.
Más o menos le dije eso a mi amigo, que contraargumentó diciendo que incluso dejando aparte a los chulos y a las mafias, nadie se haría puta por gusto o por una elección libre, sino por las necesidades económicas. A lo cual yo seguí defendiendo mi postura:
“Si a eso vamos, tampoco nadie se hace señora de la limpieza -900 euros por fregar escaleras- libremente, ni mucho menos por gusto. No sólo señoras de la limpieza, sino tampoco oficinistas, ni vendedores ambulantes, ni…”
Y es que para mí el drama no es que entre hacerse señora de la limpieza y prostituta alguien elija lo segundo. El drama sería no poder elegir también lo primero. También me parece una injusticia que los niños no dispongan de una buena educación que el día de mañana les permita optar a trabajos mejores y adquirir conocimientos acordes con sus dotes intelectuales naturales. Pero si una mujer ha dispuesto de oportunidades para estudiar cuando es niña, y después, por lo que sea, elige ser puta (quizá porque las otras opciones son menos rentables) a mí me parecerá dignísimo que lo haga.



August 12th, 2007 at 4:30 pm
Tienes razón, Esther. Es cuestión de libertad e incluso la esclavitud asumida libremente, en una relación de pareja, por ejemplo, es también libre. Y te hace libre, aunque sea paradójico.
Un beso.
August 12th, 2007 at 4:45 pm
¡Ay, la libertad, cada vez tiene más enemigos en nombre de la filantropía! Sobre la dialéctica entre sumisión y libertad a la que aludes, he llegado a una conclusión, que sólo sé expresar con el lenguaje de la filosofía política: yo le cedo el poder a otro, no la soberanía. Esta última no se la cedo a nadie, pues es la que me permite tanto someterme como, si llegara el caso, liberarme.
(Esther se aúpa de puntillas y ofrece su mejilla aceptando el beso de Antonio)
August 12th, 2007 at 10:31 pm
Nunca había oído una definición más lúcida sobre la D/s. Porque es cierto que se entrega el poder, pero nunca la soberanía. Lo has resumido muy acertadamente. Te voy a robar la idea.
Me agacho para recibir tu beso.
Y te doy otro.
August 13th, 2007 at 1:32 am
Querida Esther concuerdo tiotalmente con tu forma de pensar. Felicidades por tu espacio y tus post. Me encantaron
Amanda
August 13th, 2007 at 2:52 am
Gracias a ti por tu visita, Amanda. Estás en tu casa.
August 13th, 2007 at 1:45 pm
Excelente opinión ! Me parece más que acertada. Yo amo el sexo y esta profesión la he elegido porque me ha apetecido, y no porque alguien me haya obligado. Es verdad que hay demasiadas mafias, pero para eso las chicas que ejercen en las calles cuentan con guardaespaldas ó cuidadores.
August 13th, 2007 at 5:55 pm
Coincido plenamente con todos vosotros. Mientras la prostitución sea una opción voluntaria, es un trabajo como otro cualquiera. Ahora bien, hemos de ser conscientes que en muchos casos hay mujeres que han caido en manos de mafias, y que no tienen la libertad de elección y/o la libertad para dejarlo. En esos casos, hay que perseguir legalmente a esas mafias. Lo que pasa es que muchas veces eso tiene como resultado que las victimas, también son victimas de la justicia, puesto que muchas de ellas son deportadas a sus paises por estar en una situación ilegal. Y eso, es una paradoja injusta.
Por cierto Esther, me ha gustado tu definición de la sumisión, diferenciando muy bien entre ceder el poder, y conservar la soberania. Creo que es la definición mas acertada que he leido en mucho tiempo.
August 14th, 2007 at 12:04 pm
Gracias, Flor y Gusano por vuestros comentarios.
Flor, me alegra enormemente encontrar a alguien diciendo que eligió la prostitución libremente. Cuando discuto con los “neomoralistas” de estas cosas me suelen decir que eso es imposible.