Archive for the ‘fantasías’ Category

Sumisas en la gran escala del ser

Thursday, August 30th, 2007

Algo típico entre amos y sumisas es la degradación a lo largo de una escala descendente de roles y naturalezas. Las más frecuentes suelen tener que ver con profesiones, para ser convertida en una puta, en una chacha o en una camarera. Biológicas: en una perra, en un caballo. O simplemente en un objeto: una mesa, o incluso un urinario. La escala del ser de una sumisa sólo conoce peldaños descendentes, aunque como en los juegos visuales de Escher, más de una jura y rejura que el descenso es en realidad una ascensión.

En este vídeo podéis ver a una chica convertida en gata para su amo:

BDSM en Second Life

Tuesday, August 7th, 2007

Como no podía ser menos, en Second Life también existe la sumisión y el sado. En todas sus variantes y también mucho más allá de lo realizable en el mundo real. Reconozco que llegados a cierto límite el BDSM deja de ser, no sólo excitante, sino también inteligible para mí: por ejemplo la tortura extrema, que en Second Life parecece llegar hasta la misma ejecución masoquista.

Otros ejemplos: las ponygirls, inmovilizaciones, el látex, o las jaulas

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esclava y Ama

Friday, July 20th, 2007

Un día, en plena sesión, aprovechando uno de esos momentos de relajada confianza y buen rollito que a veces surge entre Amo y esclava, Él le pidió que le dominara. “Se trata, dijo en todo divertido, de cambiar los papeles. Me gustaría verte como Ama”.

Ésa era una de las cosas que le resultaban imposibles. No ya el ejercer como Ama, sino el someterlo, precisamente, a Él. Es como cuando hay una conversación en inglés. Si hay allí alguien con quien normalmente relacionas en español, es muy difícil hablarle en otra lengua, aunque hables bien el inglés. Si eres su esclava no puedes pasar a dominarle como si tal cosa. No se trata de que seas sumisa al cien por cien y, por tanto, incapaz de ejercer de dominátrix.Podrías hacerlo. Ella podía hacerlo… casi a cualquier persona menos a él.

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Y eso fue lo que le dijo. Y él continuó:
-¿Serías capaz de dominar a alguien?
-Sí
-¿Preferirías dominar a un hombre o a una mujer?
-No lo sé. Creo que a una mujer.
-Pero también serías capaz de dominar a un hombre.
-Sí, mi Amo.
-Pero no a mí.
-No, a tino. De ninguna manera.
-Dime una cosa
-Sí
-¿Te gustaría la idea de que ambos dominásemos a otra mujer?

En ese momento un calor húmedo le recorrió la espalda, golpeó sus nalgas y se instaló en el interior de sus sexo, hasta transformarlo en una fruta dulce, blanda y casi pocha. La idea de dominar a otra mujer, yu de hacerlo al mismo tiempo a las órdenes de su Amo la volvía loca.

-Síii -respondió mientras sus ojos desprendían cierto brillo y de sus comisuras se escapaba una sonrisa que pronto reprimió.
-Veremos qué se puede hacer, dijo su Amo.

No han vuelto a hablar del tema, pero a veces ella se abandona a la placentera idea de imaginar que su Amo está buscando una dócil yegua de la que ella se convertirá en estricta amazona, bajo a mirada condescendiente y satisfecha de él.

situaciones

Wednesday, July 18th, 2007

Había dos situaciones que la excitaban hasta el estremecimiento cuando su Amo se masturbaba.

La primera solía tener lugar de improviso. Ni siquiera tenía que ocurriren una sesión, sino que con más frecuencia significaba el inicio de una de ellas. Él le mandaba de súbito levantarse del sofá y quedarse de pie frente a él. Entenoces se acomodaba como un emperador romano ante algún espectáculo palaciego, sin dejar de mirarla, se hurgaba en su entrepierna, sacaba su sexo, ya dilatado pero todavía tierno y maleable y empezaba a masturbarse ante ella. Y ella enrojecía, pero también ardía al contemplar aquel miembro endurecerse y alargarse como para tocar el techo. Y sentía unos deseos enormes de hacer también alguna diablura con sus dedos, a pesar que que el Amo, que la conocía bien le mandaba tener las manos a la espalda.

La segunda situación tenía un componente menos visual. Más auditivo. A su Amo le gustaba masturbarse a su espalda, bien cuando estaban en la cama, o bien cuando le hacía arrodillarse. Él le tiraba de su melena hacia atrás, al tiempo que golpea las nalgas de su esclava con la polla agitada por su puño. Golpea, golpea, golpea, cada vez más rápido, produciendo un sonido único ¡pas, plas, plas…! y ella cree morir de ardor.

Sexo en grupo: una para todos (I)

Sunday, April 8th, 2007

Su relación duraba ya varios meses. A lo largo de ese tiempo ella había aprendido a ser su esclava compaciente. Sumisa y audaz. Capaz de plegarse a los caprichos de él, pero también de anticiparse a sus deseos. Y así comenzó a brotar en ella cierto sentimiento de orgullo. Orgullo de esclava: una expresión que suena contradictoria. Y, en efecto, él se daba cuenta de ello, y supo, como Amo experimentado y sutil psicólogo, devolver a su pequeña sirvienta a esa zona donde las sumisas le parecían más atractivas: la inseguridad, la zozobra, el temblor. La oscuridad.

Una tarde la llevó hasta el cuarto de baño de su casa. Era un cuarto de baño enorme, con todo lo que se puede imaginar en él, como para ser exhibido en las revistas de decoración. Lo cierto es que era tan grande que incluso tenía una delgada columna en su centro, resto de una anterior reforma que él mandó hacer en la casa. La columna tenía una argolla, y muchas veces su Amo la ataba a ella, para contemplarla con los brazos levantados mientras disfrutaba del baño. Ella solía excitarse como pocas veces al ver a su Amo en aquella inmensa bañera sin poder ir a compartirla con él, sin poder frotarle la espalda, u ofrecerle la toalla al salir del baño.

Como tantas otras veces, él la ató a la argolla. También le vendó los ojos. Y entonces desapareció, dejándola en la oscuridad. También era ésta una prueba que ya había superado en varias ocasiones. De todos modos, parecía que esta vez el capricho de su amo se prolongaba más de lo habitual. Ya había pasado una hora, y sus brazos empezaban a estar realmente doloridos. Probó a apoyar su peso alternativamente en una pierna primero y en la otra después, pero la sensación de incomodidad y agarrotamiento empezaba a agobiarla.

[continuará]

Dasepo Girls

Saturday, April 7th, 2007

He encontrado en Youtube una escena fantástica de la película coreana Dasepo sonyo (int.: Dasepo Naughty Girls). Creo que toda chica sumisa ha fantaseado con ser azotada en clase por su profesor. Pues bien, ésta es la fantasía inversa: el profesor azotado por una alumna. LA escena está llena de picardía, distanciamiento y complicidad. Y desde luego me han entrado unas ganas locas de ver la película.

Quiero ser tu esclava de oro…

Saturday, February 17th, 2007

…y que me des el color de tus sueños.

Vía ponyXpress

La primera noche: durmiendo atada

Tuesday, February 6th, 2007

Nunca podrá olvidar la primera noche que durmió con su Amo. Hasta entonces habían tenido varias sesiones, pero ella se había marchado a casa dormir, como una buena colegiala. Tal vez habría podido convencer a sus padres de que la dejasen pasar el sábado en casa de alguna amiga, pero lo cierto es que no estba segura de si él querría que pasara la noche con ella. Lo deseaba más que nada, pero también iba conociendo el amor de Amo por la soledad.

Finalmente fue él quien le propuso pasar la noche del siguiente viernes. Y, no, no fue difícil convencer a sus padres. Después de todo tenía ya 19 años, aunque cuando eres una mantenida la edad importa poco: el Estado te permite votar, conducir o entrar en un bingo, pero en casa sigue imperando la ley de los padres.

Bien, otro día hablaré más de aquella noche: de cómo ella quiso ser la escalva más bella y, sobre todo, la más obediente y sumisa para que él se sientiera orgulloso de su animalillo. De cómo le prestó todas las atenciones mientras cenaban, de cómo retiró los platos y esperó junto a los pies de Él que acabara su licor, De cómo sostuvo el cenicero mientras Él fumaba, de cómo se entregó, en definitiva.

Cuando se sintió muy cansada y a punto de rendirse al sueño, su Amo le ató las manos. “Es para que o te toques”, le dijo con una sonrisa maliciosa. Era incómodo estar acostada con las manos atadas, pero también el sueño era invencible y acabó durmiéndose. Fue entonces, de madrugada, cuando se despertó al notar que el brazo de su Amo le rodeaba el cuello y que su mano apresaba el pelo de su nuca tirando hacia sí. Además notó una de las piernas de él enlazada a las suyas y manteniéndolas separadas. Aquello comenzó a excitarla como pocoas cosas lo habían conseguido antes. Pero la gota que colmó el vaso fue el darse cuanta que, en la oscuridad, tras ella, su Amo se masturbaba. Lo supo cuando su puño comenzó a hacer un ruido muy característico al golpear contra sus nalgas redondas y lisas. Quería tocarse, pero tenía las muñecas atadas y no alcanzaba su sexo. Sentía que iba a estallar si su Amo no la tocaba o no le permitía tocarse ella misma. Mucho más cuando quien estalló fue él derramándose sobre la lisura de su culo, que no hacía sino agitarse.

Como tantas veces, el placer de la esclava estuvo en lacontención y en la privación, que son para el deseo como la yescaseca para el fuego. Esa noche se sintió arder.

¿cuántas mujeres fantasean con ser azotadas?

Wednesday, January 3rd, 2007

A juzgar por un hilo que acabo de descubrir en este foro muchas, muchísimas… legión.

La verdad es que me ha sorprendido la cantidad de mujeres que confiesa fantasear con azotes, nalgadas y demás modalidades de spanking. A veces internet es como un confesionario donde se comprueba que quien más y quien menos sueña con lo inconfesable.