Sigamos con la fecunda relación entre cine y bondage. En esta ocasión con una escena de Living Death (2006), dirigida por Erin Berry y estrenada en español con el título de Coma reversible . No he visto la película, y por lo poco que sé dudo incluso que me llegue a entusiasmar. Pero la escena que he encontrado en Youtube, con esos aires de bondage de cripta y de terror adolescente (sólo falta Scooby Doo) sí me ha gustado desde un punto de vista más canalla.
Algo típico entre amos y sumisas es la degradación a lo largo de una escala descendente de roles y naturalezas. Las más frecuentes suelen tener que ver con profesiones, para ser convertida en una puta, en una chacha o en una camarera. Biológicas: en una perra, en un caballo. O simplemente en un objeto: una mesa, o incluso un urinario. La escala del ser de una sumisa sólo conoce peldaños descendentes, aunque como en los juegos visuales de Escher, más de una jura y rejura que el descenso es en realidad una ascensión.
En este vídeo podéis ver a una chica convertida en gata para su amo:
Al morir Franco, España no sólo vivió una transición política. Hubo también una transición social. Los españoles descubrieron el ocultismo con el Dr. Jiménez delo Oso, las mujeres desnudas con Interviú y el género del “destape” de Ozores, la homosexualidad con El diputado, de Eloy de la Iglesia… Y otros, los más sofisticados tal vez, descubrieron, alternativas sexuales, como el sadomasoquismo, de la la mano de autores como Pedro Almodóvar.
Pepi Luci y Bom cuenta la historia de una mujer (Luci: Eva Siva), esposa de un policía casposo y franquista que le engaña convirtiéndose en la esclava sexual y la sumisa masoca de una vecina (Bom: Alaska), aunque quien descubre su gusto masoquista es Pepi (Carmen Maura).
Ésta es la escena, justamente, en que Luci se declara masoquista, mientras le da una clase de calceta a Pepi:
Sólo sé de este vídeo lo que se dice en el blog donde lo he encontrado: que está creado por una pareja gay de Suiza muy introducidos en el fetichismo. Tiene subtítulos en inglés, así que supongo que la mayoría lo entenderá. No obstante, si alguien desea una traducción sólo tiene que pedírmela.
He descubierto una coincidencia muy curiosa entre Padre de familia y Las confesiones de Rousseu: tanto Stewie como Jen Jaques Rousseau fueron spankees precoces. No sólo eso: el modo en que ambos descubren su gusto por los azotes son episodios paralelos. O sea, creo que los guionistas de Padre de Familia bebieron de Las confesiones.
Quizá muchos recordéis el episodio en el que Stewie descubre el placer de la azotaina. Lois le da una paliza y hasta lo tortura sobre un potro. Después Stewie, recordando la escena se da cuenta de que aquello le produjo más placer que dolor, y emprende una campaña de provocaciones y travesuras para que Lois le vuelva a castigar con otra dulce zurra. Pero Lois, que está arrepentida por haberse excedido con él se ha convertido ahora en una madre serena, imperturbable, capaz de aceptar de forma comprensiva todas las trastadas de Stewie.
Ahora reparemos en el siguiente pasaje del libro I de Las Confesiones, cuando Rousseau era aún un púber y se encuentra pasando una temporada al cuidado de los Lambercier, donde una vez recibió una azotaina de la hija:
Y lo más particular es que aquel castigo aun me aficionó más a lo que me lo había impuesto, de modo que fue necesaria mi natural dulzura y toda la verdad del afecto que le profesaba para que no tratara de conocer la repetición del mismo, mereciéndolo, porque encontré una mezcla de sensualismo en el deber y en la vergüenza del castigo, que me hacía desear recibirlo otra vez de la misma mano. Es verdad que había en ello cierta precocidad instintiva de sexo y, por lo tanto, el mismo tratamiento practicado por su hermano no me habría parecido tan gustoso. Pero, atendido su carácter, no había que pensar en semejante sustitución: y me abstenía de merecer el correctivo por temor de disgustar a la señorita Lambercier; pues tal es el imperio que sobre mí ejerce la benevolencia, aun aquella que debe su origen a mis sentidos, que siempre se sujetaron éstos a su ley en mi corazón.
Así fue el despertar de Rousseau al sexo y a la sensualidad de la carne. La señorita Lambercier, que pareció percatarse del efecto que sus castigos provocaban en el jovencito Jean Jaques, desistió de volver a azotarle. Y no sólo eso: hizo que se cambiara de habitación, y ya no permitió que durmiera junto a ella en las noches frías de invierno.
¿Es una casualidad el paralelismo entre Las confesiones y Padre de familia, entre Rousseau y Stewie? No sé. Pero el paralelismo existe, eso sí es verdad.
Hoy quiero hablar de una película: The Pet (IMDB). Dudo que pase a la historia del séptimo arte, pero a los amantes del BDSM creo que nos gustará. Por lo que he entendido del guión, un hombre cotrata a una chica para que ésta se convierta en su esclava durante un año. Él la somete a un amoroso y dorado gobierno, y todo parece ir de maravilla hasta que la chica es raptada por traficantes de esclavas de verdad, con lo que pasa de ser la esclava de lujo de un Amo bueno a vivir en carne propia un cautiverio auténtico y deshumano.
Pero seguro que preferís ve el trailer que leerme a mí:
He encontrado en Youtube una escena fantástica de la película coreana Dasepo sonyo (int.: Dasepo Naughty Girls). Creo que toda chica sumisa ha fantaseado con ser azotada en clase por su profesor. Pues bien, ésta es la fantasía inversa: el profesor azotado por una alumna. LA escena está llena de picardía, distanciamiento y complicidad. Y desde luego me han entrado unas ganas locas de ver la película.
Bienvenidos a mi blog sobre sumisión y BDSM en general. Podéis ver algo más sobre mí en esta página.
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Por la libertad de los ciudadanos iraníes
Detesto a quienes odian la libertad. Por eso detesto regímenes como la teocracia iraní, y particularmente el fanatismo de ese aprendiz chiíta de Hitler, Ahmadinejad. Me gustaría poder hacer más para echarlo, pero soy pequeña y débil, y sólo dispongo de mis gritos. Aun así, es una buena causa para quedarme afónica.